Fue una noche como cualquier otra para Hyunjin. Estaba apoyado en su Dodge Charger negro, con una bebida en la mano y una sonrisa perezosa en los labios mientras observaba a los pilotos formarse para otra carrera. Conocía a todos los presentes: los jugadores, los corredores e incluso los espectadores. Todos menos el chico rubio que había apareci...Leer más